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Santo Rosario

El Rosario en la vida cristiana

post001-001El Rosario como tal, es una oración Cristológica y es el espacio para meditar el nacimiento, la vida, la obra de Jesucristo; su camino del Viernes Santo, hasta la Resurrección. Y la última parte del Rosario indica en María (asunción y coronación) la finalidad de Dios para con toda la humanidad. María es el primer fruto de la redención que quiere Dios para con todos los hombres.

Desde allí podemos decir, el Rosario es un espacio de oración y meditación que va hacia Jesús, que se basa en la confianza de María, y desde esta confianza se dirige a su Hijo… Nuestra gente siempre ha tenido una relación muy cercana a la Virgen; porque (aunque los Dogmas Católicos – inmaculada concepción y asunción – pueden haber traído sus problemas para la Teología) la gente ha entendido desde un primer momento, que en la suerte de María se trata de nuestra propia suerte delante de Dios.

En María vemos lo que Dios desea para nosotros, para nuestras vidas. Si miramos bajo esta perspectiva la Inmaculada Concepción de María, podemos decir: No hay cristiano bautizado sin una ‘misión’ y cada uno de nosotros recibe para ella la ayuda necesaria. María ha tenido una misión única. Pero vale también: Todo hombre por Dios lo tiene y en María notamos que Dios le da a cada hombre la fuerza que necesita para su misión. María que en su vida ha servido al Señor, también recibe el fruto de su “misión” y podemos confiar, que lo mismo vale para nuestras vidas.

Vemos: el Rosario, incluso como fundamentación teológica de la actitud misionera, es metodológicamente una gran ayuda. La gente está mirando, contemplando la vida, la muerte, pero también la obra de Cristo. Experimenta que nuestro Dios no es un Dios ensimismado, sino que nuestra fe cristiana nos habla de un Dios “enamorado de los hombres”, y hace sentir en esta meditación lo que este Dios invierte en nosotros mediante su Hijo, para expresar este cariño. Dios no nos viene de manera abstracta, para hablarnos del cariño que nos tiene, sino lo hace en esta forma extrema de entregar la vida.

Cristo habla de la fidelidad del Padre para con nosotros, no obstante de nuestras debilidades. La forma del Rosario no solo es muy sencilla, sino que el contenido al mismo tiempo es muy rico. El Rosario presenta por eso, en forma y contenido, el espacio de una experiencia de Dios en cuanto “subo a este tren”, para hacer realmente la experiencia de Él, con medios al alcance de todos. Esto, creo, es lo atractivo del Rosario. Claro está, el Rosario hay que rezar con libertad; debo aceptar con buena voluntad esta forma de oración. Para la gente sencilla es una forma de oración de larga tradición.

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