En Rosario en Familia creemos que la juventud no es el futuro de la Iglesia: es su presente.
El pasado fin de semana tuvimos la alegría de compartir con un grupo de quinceañeras de la Parroquia Nuestra Madre Santísima de “La Luz”, en una velada llena de fe, reflexión y encuentro con Dios. Ver a estas jóvenes abrir su corazón, compartir sus inquietudes y descubrir que Jesús camina con ellas nos llena de esperanza.
En un mundo que constantemente les dice quiénes deben ser, queremos recordarles que su verdadera identidad está en el amor de Dios. Cada sonrisa, cada oración y cada momento compartido fue una oportunidad para sembrar semillas de fe que, con la gracia de Dios, darán fruto en el momento indicado.
Pedimos a nuestra Madre María que las siga acompañando, protegiendo y guiando en cada paso de su camino, para que nunca tengan miedo de responder al llamado que Dios tiene para sus vidas.
Porque cuando un joven se encuentra con Cristo, una historia de amor y transformación apenas comienza.